octubre 12, 2007

10.10.2007

7 veces de vuelta y un caballito de hojalata
7 noches de tréboles y una luna almidonada

7 otoños que crecen bajos los pies
7 abrazos de viento en las costillas
7 cronopios que calan en los huesos

7 frente al espejo extranjero
7 minutos frente al cristal de las fotos
7 divisor de las horas que aterrizan en el Prat
7 y un millón de locuras en el bolsillo del pantalón

7 tardes naranja con gotitas de sal en la mejilla
7 hojas secas bajo el sol y un mar muerto
7 crisantemos que no olvidar
7 bocados a la ciutat comptal
7 años en el corazón

octubre 11, 2007

(Mensaje entre puertos y direcciones)


el paraíso eres tú,
cuando me trasladas al escenario de tus versos...
cuando camino calle abajo alguna tarde de domingo...
cuando rozas mi alma con tus dedos de ternura...
cuando mi aliento se funde al leerte...

el paraíso eres tú,
un angelito lleno de ternura...


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octubre 08, 2007

Imagine...

Días extraños, días intensos, día soleado y sombras de hojas bajo mis pies, cielo raso y el jugueteo del aire en mi pelo, camino calle abajo todo me sabe diferente, cruzo la plaza y entro por aquella puerta azul de casas pintorescas. Y ahí estabas tú como hoy en mis sueños, esperándome. llego tarde? pregunto -No- respondes tú, justo a la hora.

Días extraños, días intensos y el tintineo de las agujas del reloj marcan mi sueño, intenso y fugaz como el día en que te conocí, tú tan radiante y yo tan extraña, tendiste la mano a mi incredulidad con el esbozo de tu sonrisa, frágil y desnudo poco a poco fuiste deshilachando mis sueños, en tus ojos vivaces me perdí y hoy me vuelvo a encontrar en ti, mirando hacia el horizonte del cual un día partí. confesiones y secretos.

Días extraños, días intensos, cierro los ojos y me encuentro. Sentada frente a ti hablando del mañana y de futuros porvenires, que el tiempo pasa como un estrella fugaz y de esto, hoy te acordarás. Porque hoy te soné y no sabes lo cerca que te sentí, porque si leyeras esto entenderías que siempre te escuche y que hoy pienso en ti, en nuestros encuentros, en la ilusión que veías en mi, en tus ojos pequeños y vivaces que me devolvían la calma cada vez que salía de ahí, del metro cuadrado en donde te conocí y decirte que hoy estoy de camino a esos sueños del que algún día, me oí decir.